TU PRESENCIA.
ESTABAS AHÍ, LO PRESENTÍA, NO TE VÍA, TU OLOR ME AHOGABA. LLENABA MI UNIVERSO Y ME HACÍA TU ESCLAVO.
MI MENTE SE ATIBORRABA DE TI EN TODO SENTIDO.
ME POSEÍAS SIN DARME CUENTA, ME TENÍAS TODO.
MI PENSAMIENTO SE HACÍA NULO, MIS IDEAS ERAN LAS TUYAS.
DEJABA DE SENTIR Y EN EL IR Y VENIR ME ANULABAS POR COMPLETO.
NO PODÍA O NO QUERÍA, EN VERDAD NI LO SÉ.
MENTIRÍA SI DIJERA ALGO EN CONCRETO.
ESTABAS AHÍ. TODO LO DEMÁS DESAPARECÍA.
EL MUNDO ERA UNA PEQUEÑA PARTÍCULA. TÚ GOBERNABAS.
POR LAPSOS, CREÍA QUE TE HABÍAS ESFUMADO,
TU RISA DEMOSTRABA LO CONTRARIO.
TÚ REÍAS Y YO TEMBLABA, NO DE MIEDO, NO.
NO EXISTÍA ESE TEMOR EN MI SENTIR, NO LO PROVOCABAS.
A VECES LUCHABA CONTRA TODO, MAS AL FINAL ME RENDÍA,
CON GANAS, CON ANSÍAS, CON LOCOS DESEOS,
MALVADOS TAL VEZ, INSANOS SEGURO, DESEOS NO MAS.
HACÍAS DE MÍ UN SIMPLE JUGUETE QUE TE DIVERTÍA,
TOMABAS MI CUERPO, TE PERTENECÍA, Y YO ME DEJABA.
LUCHAR CON TU ESENCIA SE ME HACÍA IMPOSIBLE.
AL FINAL CUANDO TE CANSABAS,
CUANDO NADA HABÍA QUE TOMAR.
DEJABAS MI ALMA ROTA EN MIL PEDAZOS,
MIS CINCO SENTIDOS, LANZADOS AL VIENTO
NI SOMBRA TENÍA CUANDO TE ALEJABAS.
AL PASAR DEL TIEMPO LO ENMENDABA TODO,
UNÍA MIS SENTIDOS, REHACÍA MI ALMA.
Y CUANDO LA CALMA ANIDABA EN MI,
VOLVÍA TU ESENCIA Y YO ME ENTREGABA.
Autor.
Jorge Luis Seco